Treinta años

novio, y si no ni modo.

Hace 10 años, mis novios eran los personajes de los libros que leía. Los amores platónicos eran lo mío y ese tipo de amor irreal me venía bien.

A los 21 conocí a Chico y me enamoré de sus ojos tan profundos que en menos de lo que canta el gallo ya estábamos casados (la historia de ese amor, se merece un post aparte). Cuando nos casamos, nuestro plan era esperar al menos 10 años antes de tener hijos.

Las cosas no siempre son como una las planea, pero siempre son como tienen que ser. Hoy cumplo 30 y no estoy dando cátedras universitarias, soy mamá de tres y el amor es real.

Muchas veces escucho de personas que “sacrifican” sus carreras o vidas. Yo me lo planteo diferente. Cuando me convertí en mamá seguí trabajando y no fue hasta hace cuatro años que dejé de trabajar completamente.

Tengo 30 años y mi plan original ya no existe, pero la vida que estoy construyendo de la mano de Chico y lo que vamos sembrando para nuestros hijos se ha convertido en un plan que cada dia cambia. Yo sigo siendo yo, una mujer, un individuo que no es extensión ni depende de su esposo e hijos (ni viceversa). Sigo siendo yo, pero el tiempo y mis vivencias me van dando formas nuevas.

Nunca creí que tendría hijos antes de los 30, y tengo tres. Y hoy me siento super afortunada de tener la vida que tengo. Soy afortunada de estar cerca de la gente que más amo y de poder apreciar cada acto de amor que ellos tienen conmigo. Soy afortunada porque puedo apreciar lo que tengo y lo que no también.

Hoy cumplo 30 y aunque lejos del plan original, me siento completa y feliz. Tengo un esposo loco y maravilloso que es mi compañero de aventuras y mi alcahuete. Mis monkeys son un motor increíble que da fuerzas y alegrías. A pesar de que M3 tiene un cuadro médico complicado sus logros pesan mucho más que cualquier cosa. M1 es un ser mágico con un corazón de oro y M2 es en verdad única y maravillosa. Tengo a mis padres y hermanas que son mis raíces, ahora tengo también un sobrino que me roba el corazón con su sonrisa.

Tengo amigos que conocen lo bueno, lo malo y lo feo de mí y se han quedado aquí. Ahora cuento con amigas virtuales y otras ya no tanto que voy conociendo con la ventana de los blogs, gracias!

Mi cuerpo, mi cara, mi genio han cambiado pero cada cambio ha sido un crecimiento. De las caídas me he levantado y aprendido.

La vida no es color de rosa, el chiste es apreciar la obra de arte que nos tocó vivir con todos sus colores y tonalidades.

 

Llego al tercer piso muy distinta de cómo era yo hace 10 años, y yo feliz. El cambio siempre es bueno.