San Nicolás

Dejando zapatos en la ventana para cuando pase San Nicolás.

Dejando zapatos en la ventana para cuando pase San Nicolás.

Ya a medio diciembre. Este mes siempre se va volando y en esta casa siempre es bien recibido.

El 6 de Diciembre es el día de San Nicolás. Si, ese del que se origina el Santa Claus. Según la historia, San Nicolás era un hombre de familia adinerada que se preocupaba mucho por la gente desprotegida (en especial los niños). Nicolás era un sacerdote y llegó a ser arzobispo. En las noches, salía y dejaba moneditas en los zapatos de los niños. Dicen que mientras más viejo el zapato, más moneditas dejaba.

Bueno, dicen que Nicolás hizo varios milagros, pero el más conocido es la reproducción de trigo de un barco. De ahí que es el patrón de los marineros. También de los niños, y lo de las moneditas no es la única razón. Se le atribuyen varios milagros pero bueno, eso es otro cuento.

En esta casa, la noche del 5 de diciembre es cuando oficialmente empezamos la temporada navideña. Cuando ya estamos listos para dormir, nos asomamos a la ventana y dejamos ahí los zapatos de los niños. Vemos al cielo y le deseamos a San Nicolás algo bueno, que se abrigue bien y le agradecemos por visitarnos.

El 6 de diciembre, corremos a la ventana. San Nicolás les deja un regalito pequeño, eso si, algo que los niños hayan deseado con mucha fuerza.  El punto de este festejo no es el regalo. Para nosotros es importante que los monkeys sepan de San Nico y que reconozcan la importancia de dar gracias y desear cosas buenas.

Así que antes de salir al colegio, se van con una gran sonrisa porque San Nicolás nos visitó.

Empezamos así, oficialmente nuestra celebración navideña. Luego les cuento lo de Santa Claus y el quilombo que hay aquí entre el mito y la realidad. Luego le sigue San Basilio (que les trae naranjas y mandarinas) y al final como buenos hijos de mexicano también nos visitarán los Reyes Magos.

Mientras (y hablando de Reyes Magos), lean este post buenísimo de REMORADA.

Feliz noche 🙂

¿Por qué festejamos Halloween?

El año pasado una amiga mía de Ecuador me preguntó que porque festejábamos Halloween si no somos estadounidenses. La respuesta más simple es, porque vivimos en Estados Unidos.

Pero va más allá de eso, mucha gente piensa en Halloween como una fiesta “pagana”,¿pero que no todas las fiestas son? Para mí el Halloween es solo un festejo donde los enanos se pueden disfrazar y salimos a pedir dulces, además que me traen maravillas de manualidades de la escuela J La emoción que les provoca a mis monkeys este festejo es único, es en realidad la única festividad que es solo para ellos donde no tienen que engalanarse para nadie y donde ellos escogen lo que harán.

Volviendo a los Estados Unidos, sería tonto no hacernos a las costumbres del país donde vivimos. Si tratamos de conservar al máximo quienes somos y de dónde venimos pero parte de nuestro crecer es reconocer y abrazar la cultura de la que ahora formamos parte.

Este año vi en Facebook muchos niños en países hispanohablantes que celebraron Halloween, vi también muchas críticas y muchos chistes al respecto. Repito, no le veo el daño que se pueda causar al permitirles a los niños que tengan una celebración. Obvio, respeto a quienes han decidido no hacerlo y se mantienen al margen de esta fiesta.

Les voy a contar de los disfraces que usamos este año. Monkey1 fue Capitán América, estaba de lo más contento con su disfraz que incluía escudo y músculos! Monkey2 fue Rapunzel, no pudo usar su larga cabellera rubia porque llovió mucho, pero se veía radiante con su traje morado. Monkey3 fue Thor, también con músculos y un mazo que le tuvimos que confiscar muy temprano en la mañana.

Debido a la lluvia solo recorrimos cuatro cuadras, pero el resultado fue buenísimo! Además que este año la gente generosa hasta ofreció barras grandes de chocolate Crunch obviamente destinadas a la mami.

Ahora nos preparamos para festejar mi feriado favorito, el Día de Acción de Gracias. Una costumbre sumamente estadounidense, pero  que todo el mundo debería adoptar porque no hay nada mejor que siempre dar gracias y recordar lo generosa que es la vida con nosotros.