Mamá Tatuada

Kat, madre de 3 monkeys. Esposa de uno y loca-todóloga de tiempo completo. Criando una familia multicultural en tierra septentrional. Mitad mundista de cepa, música corre por mis venas y aire andino por mis pulmones. Queremos cambiar el mundo, una idea a la vez.

miércoles, 15 de enero de 2014

Mamá Tatuada

El lunes cuando recogí a Monkey1 del colegio estaba esperándome con una profesora. La teacher anda por ahí en sus 23 (?), muy dulce y sonriente con todos los niños. Ella no es la maestra habitual de M1 sino la suplente, cuando me acerque me dijo que quería preguntarme algo…

Cuando la mayoría de niños se fueron, me dijo que quería disculparse por algo que dijo en clase y que podría ser tomado de manera equivocada. Déjenme les cuento, que mis hijos son magistrales en cuestiones de conversaciones “interesantes”, así que esperé ansiosa la historia.

Por alguna razón que aún no me queda clara, a la maestra suplente le dio por tocar el tema de los tatuajes y lo ANORMALES que son, con eso de que una cosa lleva a la otra, el tema se fue hasta la biblia. Monkey1 va a un colegio público, así que si me incomoda que se topen temas que se deberían reservar para los padres.

Las princesas tatuadas, rockeras y con aretes también se ven DIVINAS.

Volviendo al tatuaje, que son anormales y mi hijo brincó.

-M1“¿Cómo anormales?”

-Teacher “dañar el cuerpo NO es normal”

-M1 “¿dañar?, hay mucha gente con tatuajes”

-Teacher “pero ellos no son normales y no pueden conseguir trabajos”

-M1 “mi mamá tiene tatuajes y si trabaja”

Teacher  “(¿la cagué?)” 

Y que se le arma un quilombo porque varios niños tienen padres tatuados. En patadas de ahogado la teacher les dice a sus niños “la biblia dice que los tatuajes son malos”

-M1 “ese libro no lo hemos leído, estamos leyendo otro”

La teacher se disculpó conmigo y me dijo que no es que ella creyera que son malos pero que en general los tatuados son gente del bajo mundo. ***Oportunidad de chiste!!***

-Yo “no tan bajo, soy del Ecuador, mitad del mundo”

….ok, mi chiste no fue tan chistoso.

Le dije, que era muy preocupante que su generalización la estuviera distribuyendo con niños tan chicos, se equivocó de colegio también porque lo de la biblia es a tres cuadras en el colegio de monjitas.

Ahora y para aclarar, la biblia no tenía ni para qué ser traída a colación. Digo, no me puedo tomar todo tan a pecho, pero se supone que la educación es laica. Lo de los tatuajes me cae como gancho al hígado porque es una porquería que juzguemos y generalicemos basándonos en algo tan vano.

Una vez mi santa madre me preguntó que como era posible que me gustaran los aretes en todo lado menos en las orejas. Y para los gustos los colores. A mí me gustan los aretes y los tatuajes, pero es mi gusto. Si a alguien no le gustan que no se los haga. El asunto es ser tolerante, tus gustos son tuyos y se respetan.

Emo? Hipster? Badass?

Hoy la teacher me analizó del PI al PA, buscando los tatuajes. No encontró nada y comentó en mi cabello punk, jajajajaja. Luego me dijo “no pensé que en Ecuador hubieran hipsters o emos”.

-Yo “teacher, hay de todo en todo lado”

Y pues bueno, yo no me considero más que Kata. Normal o no, soy yo.

M1 me dijo, que él creía que yo soy una CHEVERE y para mí eso es todo. A M1 no le gustan mis tatuajes, pero a él le parezco chévere porque lo soy (¿verdad?). M1 es un niño calladito y conservador, pero su punto de vista está enfocado en el respeto ajeno.

Ya les contaré que más dice la teacher en lo que queda de la semana.

Física Cuántica y el Comportamiento.

muchas explicaciones y aún más equivocaciones. Por ejemplo, a mí me tomó años aprender inglés (y sigo aprendiendo). Pero a los adultos a veces se nos olvida y queremos que los niños nos entiendan a la primera.

Cuando los adultos tratamos de entender conceptos nuevos y complejos nos toma tiempo, muchas explicaciones y aún más equivocaciones. Por ejemplo, a mí me tomó años aprender inglés (y sigo aprendiendo). Pero a los adultos a veces se nos olvida y queremos que los niños nos entiendan a la primera.

Cuando les pedimos a nuestros hijos que se porten bien, esperamos que lo hagan y muy pocas veces pensamos que el “portarse bien” es un concepto nuevo (y que además varía con cada situación).

Hace unas semanas le dije a Monkey2 “portate bien” y se rió tanto que me lo tomé con ofensa y la mandé a su cuarto castigada. Pasados 5 minutos entré a su cuarto (ella estaba fresca y ni se acordaba del castigo) y le pregunté si ya estaba lista para portarse bien y me dijo que no sabía lo que era eso. Me enojé más pero antes de explotar entendí que de verdad yo nunca le había explicado lo que era “portarse bien”.

En casa tenemos tres reglas básicas

En un mundo ideal todos haríamos esto pero no siempre coincidimos. Chico y yo nos conformamos con que no hagan nada que los ponga en riesgo y que sonrían.

Monkey2 no regula sus impulsos ni su voz, hace mucho ruido y no deja de moverse. Yo  pido que baje un poco la voz y que no trate de colgarse de ningún lado.

Muchas veces esperamos que nuestros niños sean los mejores portados y cuando no lo hacen nos frustramos. El problema es que esta frustración nace de expectativas que basamos en cómo se porta el hijo de nuestra amiga, otro niño de la escuela o como nos los pintan en los libros.

¿Qué es lo que de verdad podemos esperar?

De 0 a 2:

¡Los niños son curiosos por naturaleza! Lo mejor es eliminar tentaciones. ¿No quieres que se meta el control de la tele a la boca? Entonces álzalo, lo mismo se aplica para medicinas, artículos de limpieza y cosas pequeñas con las que se pueden atorar.

Marca límites consistentes y recuerda que la repetición es el éxito para niños chicos. La siesta es importante pero hay niños que nada más no la necesitan, ellos de todas formas necesitan un tiempo de silencio y relajación.

De 3 a 5:

A esta edad ya entienden causa y efecto y es más fácil establecer reglas. Explicar cada regla y lo que esperamos de ellos hace más fácil que un castigo sirva de aprendizaje y no como una maldad perpetrada por mamá monstruo.

Establecer reglas familiares y estar de acuerdo con nuestra pareja en que comportamientos podemos permitir y cuáles no, ayuda a que los niños distingan entre lo que pueden o no hacer. Así mismo, tenemos que asegurarnos de dejarles saber cuándo hacen algo bien. La disciplina no se trata nada más de reprimir y castigar el mal comportamiento si no de reconocer y hasta premiar el bueno.

A esta edad algunos niños (como los míos) se benefician de tener un “cuadro de buen comportamiento”. En este, los niños y nosotros podemos ver claramente el progreso.

De 6 a 8:

Consistencia, consistencia y más consistencia. Cumple lo que prometes y siempre asegurate de que los niños entiendan claramente lo que pides de ellos. Muéstrate como ejemplo y no como teoría Explicación vs. Demostración. No les digas que sean amables si tú no les muestras amabilidad dentro y fuera de casa. No les pidas que coman saludable si tú no comes saludable. Los niños reflejan a sus padres y no lo contrario.

Mientras más grandes, más podemos pedir de ellos así como ellos esperarán más de nosotros. Recordemos que el día que nosotros nos graduamos de papás ellos se graduaron de hijos, nos titulamos el mismo día.

Seamos claros y precisos. No es lo mismo decir “Monkey2 portate bien” que decir “Monkey2 deja de gritar”. Una vez las cartas sobre la mesa, las reglas establecidas el juego es más placentero.