Dulce sueño?

M1 nació con hambre y roncaba como ogro. Cuando no estaba en la colgado de la lola, y trataba de dormir sólo se escuchaba a un ogro. Resulta que sus adenoides eran ENORMES. Con una pequeña operación (2 años después) el monkey pudo por fin dormir.
Con M2 la cosa fue como un cuento de hadas. Después de los 3 meses la kukla dormía de 8 a 8, sólo despertaba para el pecho dos veces, y aparte tomaba varias siestas en el día.
Cuando llegó M3, se fue el sueño para siempre. M3 no se duerme hasta las 20:30, se despierta cada dos horas y no se duerme enseguida. M3 sufre de espasticidad que empeora en la noche.
Hemos intentado de todo y nada ha funcionado. Hace una año, nos recomendaron a un especialista del sueño. Fuimos con poca fe y muchas dudas.
El Dr. Bowtie (como lo conocen sus pacientes), resultó ser espléndido. M3 sigue sin dormir, pero el Dr. nos a dado fuerza para seguir.
Hoy lo vimos de nuevo y tuvimos esta conversación:
El: “me llamó fulano y cree que M3 está malcriado”
Yo: “no lo puedo dejar llorar, menos si le duele algo”
El: ” nuestra cultura está educando a los padres y a los niños para que sean duros”
Yo: (cara de GUATAFAC)
El: “hay imbéciles como Ferber o Estivill que de seguro fueron criados sin madre. Dejar llorar a un niño causa daño profundo. M3 no está malcriado, el siente tanto amor hacia uds. que le es difícil la separación. Vamos a controlar el dolor y ya”
Obviamente me paré y lo abracé. M3 tiene casi 4 años y es la primera vez que un doctor nos dice algo así.
M3 no va a dormir mejor porque Ferber nos valga un comino, pero como padres nos da un empujón saber que aún hay doctores que creen en lo que es natural y en seguir el instinto.
El plan es cambiar algunas cosas de la rutina de dormir, y deshacernos del Dr. Fulano que sugiere que estamos malcriando.
Yo no estoy ni a favor ni encontra del colecho. Creo que es algo que cada niño va descubriendo con sus padres. A mi nunca me dejaron entrar a la cama de mis papás, yo no invito a mis hijos pero si  vienen aquí  estamos. A los tres monkeys les gusta dormir en sus camas, pero también les gusta invitarnos a la pijamada o colarse a veces por acá para “changarnos” (hacer cucharita).
Colecho o no, creo que el dejarlos llorar sin consuelo es un tema muy distinto. Es más fácil abrazar y besar. Que viva lo natural, el instinto es sabio y el corazón también.