Líos bilingües

existen. Como les contaba en “Llorones, Berrinches y Padres aguantadores” yo también criticaba a los niños que se lanzaban al suelo a llorar sin motivo. ¿Y saben qué más me parecía insólito? Los hijos de extranjeros que no hablan la lengua de sus padres.

Bueno, yo les he dicho que soy del Ecuador y mi esposo es de México, pero medio italiano. Vivimos en Chicago y atendemos servicios religiosos en griego. Mi esposo es un genio para aprender idiomas y aparte está muy bien educado en reglas del castellano, su castellano es pulcro (con un acento super norteño “i’ñor”).  Yo tengo un acento correteado que ya no sé de donde es, me encantan los idiomas pero no los aprendo con facilidad y aunque el castellano es mi lengua primaria, llevo media vida en inglés.

Chicago es una ciudad maravillosa con gente de todas partes y por ende en esta ciudad se respira pluriculturalidad. No solo ves gente de todas partes, ni escucha idiomas distintos por donde vayas sino que las opiniones e ideas que escuchas son formadas basadas en el contexto de quienes somos y de quienes nos rodeamos.

Hay lugares en Chicago como “La Villita”, donde todos hablan castellano mexicano. Hay otros como “Devon” donde todos hablan árabe. Esta “Albany Park” donde hay una fusión loquísima de sudamericanos o “Taylor” donde los ítalo-americanos que solo hablan inglés lo hacen con acento italiano.

Cuando nació Monkey1, mi esposo y yo coordinábamos horarios de trabajo y M1 nunca fue a la guardería. Cuando no estaba con nosotros, estaba con las tías o mis padres y absolutamente todo era en castellano. El pequeño bodoquito hasta decía que era de “Quito veeef”. Ahora, a sus 7 años sigue hablando castellano y hasta hace chistes con sus acentos norteños, costeños, quiteños.

Monkey2 en cambio fue a la guardería desde un poco antes de los 2 años. La pequeña se tomó tiempo en aprender a hablar y de chica a todo le gritaba “CAMAYAAAA”. En la guardería era la única latina. Hace unos meses empezó a cantar “alpha, beta, gamma, delta, epsilon, zeta, eta, theta…”, la Kukla (muñeca en griego) tiene un don para los idiomas. Vamos a una iglesia griega y estudia en colegio griego, la he escuchado intercambiar palabras en griego con sus madrinas y amigas. Pero de castellano… lo entiende, lo habla pero le da “cosita” hablarlo. El asunto es no quitar el dedo del renglón e insistir poco a poco, que no quiero que le agarre fobia.

Monkey3 y su castellano, me hacen ver como mala madre. El prefiere morir de sed antes que pedir agua. Y yo, he dado el brazo a torcer. ¡Lo tengo roto! M3, nació con sordera parcial. Gracias a operaciones, terapia de lenguaje y mucho tiempo de espera ya habla. Todas sus terapias son en inglés, su mundo entero es en inglés y para mí ya es ganancia que él hable.

Los 3 saben la importancia del castellano, saben de dónde vienen pero cuando se trata de hablar ni ellos ni yo nos volvemos muy locos si no nos entendemos. Chico y yo que hablamos castellano, a veces no nos entendemos porque los modismos son distintos. Antes de tener hijos jurábamos que les hablaríamos siempre en español. Pero entre su ahorita (en  un rato, Mex.) y el mio (right now) y que si son guaguas, críos o wercos, nos hemos desviado por la vía de la lengua común que es el inglés.

Los primeros años son importantísimos para aprender otro idioma, pero también para entendernos y aprender BIEN aunque sea uno.

El sistema educativo en la ciudad que vivimos es muy deficiente y he escuchado demasiadas veces que los niños que hablan más de un idioma NO aprenden bien ninguno. Eso es un mito ridículo, creo por experiencia que el hablar más de un idioma te da la delantera en mucho, aprendes y comprendes mejor muchas cosas. En las escuelas aquí aunque se enseñe un idioma diferente, no se enseña bien y de verdad creo que nadie se beneficia del mal aprender.

Como estamos criando a los niños no es como yo lo había imaginado. Estamos avanzando lento y en un idioma que tanto para Chico como para mi es “nuevo”, pero vamos aprendiendo bien. Lento pero seguro. Apoyo sin objeción la enseñanza de un nuevo idioma, del idioma materno/paterno pero también creo que se debe respetar que no para todos funciona el esquema. Todos aprendemos distinto y todos progresamos distinto. Seguiremos leyendo en español, mi esposo les lee también en italiano, yo les cuento cuentos incas y aunque no hablo quechua les suelto las pocas palabras que se. Suena contradictorio que no les fuerce el castellano pero haga lo que acabo de decir, pero aprender de donde vienen va más allá de un idioma. Van aprendiendo modismos de todo lado y aunque aún no son 100% bilingües, vamos para allá. Lo que si les puedo decir con seguridad es que son ciudadanos del mundo J esponjas listas para aprender. Es aprendizaje familiar, ellos también nos enseñan mucho.

http://www.fuett.mx/estos-genios-nos-ensenan-que-es-tan-dificil-hablar-espanol/

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