Amor, 25 días

When I was 21, I would swear by the most sacred thing that I would not marry and if I did I would not do it before the age of 30. My priority was my career.

The university where I studied, has a fraternity of students of honors and to be part of this fraternity you have to fulfill an average requirement and you have to invite. The fraternity is nationally and once a year all groups of all universities meet. In 2005 the convention was in Texas and we were over 5500 geeks students.

The day we arrived at the hotel, a companion and I went out to find a store where we could buy fruit, yogurt, beer (you know everything a college student needs). My companion approached a guy and they talked a long time, in that I saw the most divine eyes that I have ever seen … we exchanged a “HI” and, after a while, a lady passed by saying “permission” and we both answered “do you speak Spanish!”

Conversamos un poco e intercambiamos la información del cuarto de hotel. Nos despedimos. (Primer encuentro)

Cuando llegué al cuarto, le llamé a mi mai frrrriend para contarle que había conocido al amor de mi vida. Para mí fue un flechazo inmediato. Pasaron dos días y lo fui a buscar en su cuarto. Me abrió la puerta una chica y me dijo que tenía el cuarto equivocado pero que ellos eran compañeros y le podía esperar ahí. Cuando él llegó solo conversamos un poco y de nuevo a la conferencia.  (Segundo encuentro)

El último día de la conferencia, me aburrí del palabrerío político de Rudy Giuliani (que en ese entonces aún anhelaba un puesto hacia la presidencia) y me retiré de la conferencia. Afuera me encontré con Chico y por fin me invitó un café. El ascensor venía repleto y casi ni nos mirábamos, el empezó a silbar el aria de una ópera que me gusta mucho y yo la empecé a cantar ojo que canto fatal  (para mí eso era una señal de Afrodita). Fuimos a su cuarto y nos acabamos una jarra de café mientras escuchábamos a Bach. El Chico muy juicioso no intentó ni acercarse, llegaron sus compañeros de habitación y nos fuimos al balcón de mi cuarto. Cambiamos el café por una cerveza mientras disfrutábamos el calor asfixiante de Texas.

Después de un rato tocaron la puerta, me paré a abrir y no era nadie. Cuando me viré, Chico y sus ojazos estaban  a medio milímetro de mi cara… me besó y lo besé y nos besamos eternamente sin decir nada. Su teléfono no paraba de timbrar y él se tenía que ir. Antes de irse, intercambiamos datos. Chico era un estudiante internacional y en unos días se iba de los Estados Unidos. Me quedé como Magdalena. (Tercer encuentro)

Primera Serenata, yo a Chico.

Una semana después hablamos y me dijo que vendría a Chicago, que me quería ver. Pasaron dos semanas más y él llegó. (Cuarto a vigesimosegundo encuentro) Pasamos días divinos sin ninguna atadura, yo me iba perdiendo en esos ojos cada vez más. Un dia (creo que era el séptimo) fuimos a una tienda de instrumentos musicales, yo iba a recoger una guitarra y él se perdió en la tienda, de repente al piano se oía “Bésame, bésame mucho   Como si fuera esta noche la última vez”, para mi sorpresa era Chico al piano. Sería poco decir que para estas alturas yo estaba ya profundamente enamorada de él. Ese dia fuimos a la playa y se lo dije, para mi sorpresa él me dijo que de no ser por eso el no habría venido a Chicago.

Una noche en una fiesta a orillas del rio, me dijo que se quería ir a vivir conmigo, que se quería casar, que quería pasar su vida junto a mí. Sin anillo, sin formalismos y mirándome directo a los ojos. Le dije que sí. Nuestro plan era casarnos ese lunes, antes de que él se fuera, pero después de hablarlo decidimos dejar pasar un mes y casarnos a su regreso.

En ese mes, la idea era casarnos frente a un juez y ya. No somos muy religiosos y los lios para conseguir un puesto para algo en un iglesia, es insufrible. Mis papás estaban “sufriendo” porque su hija mayor se casaba con un desconocido y ni siquiera por la iglesia.  Uno de mis invitados a la ceremonia ante el juez, me dijo “si yo te consigo una iglesia, ¿lo hacen?”, le dije que sí. Dos días después me llama con el notición, “Te conseguí la iglesia, te casas en la Catedral”, otra invitada al enterarse de tremendo regalo nos dijo “Quelles sont les chances? Conoces un loco igual que tu y hasta iglesia en menos de un mes”, advirtió que para superar a la iglesia, su regalo sería de música. El esposo de ella, es decano de música en una universidad y les ofreció a sus estudiantes puntos extras por tocar en la boda.

Chico se fue a Texas y regresó dos días antes de la boda (23-24 encuentro). La invitación de la boda leía una frase de Aristóteles, favorita de los dos: “La amistad es un alma que habita dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas”.  25 días en total de vernos directo a los ojos, nos casamos con quienes ambos creíamos era el alma del otro.

La boda fue un sueño que se fue dando como efecto dominó. Nos casamos una tarde calurosa a la puesta de sol. Entré a la iglesia con “Aire” de Handel, el resto de la ceremonia fue Bach y durante el intercambio de votos el Ave María cantada por una de las estudiantes.

Nous some fous.

About 9 years ago. Obviously we have had many falls, but we have always stood up triumphant and stronger. We multiply and now we are 5. We have learned to understand our linguistic and cultural differences, to eat things that we did not eat before and above all we have become a strong family.

The accomplices of opera.

When Chico and I were married, the strongest bond we had was that of music. We were crazy strangers and now we are crazy acquaintances, best friends, accomplices of love and adventures. 

Lovers crazy, in love.

It's only fair to share...Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on LinkedIn